La
reflexología considera ligados a la superficie del cuerpo los
reflejos de todos nuestros órganos internos; por lo que masajeando
la piel se actúa de manera indirecta sobre todas las partes
de nuestro cuerpo.
Existen
diversos tipos de reflexología, dependiendo de la zona del
cuerpo donde queden reflejados los órganos, así hay
una reflexología podal, endonasal, irídica, auricular,
palmar, lingual y vertebral.