En
los países occidentales se ha alcanzado un alto grado de desarrollo
tecnológico en todos los campos. Esto ha traído consigo
una mejora importante en el nivel y la calidad de vida de los ciudadanos
de estos países. Sin embargo, la industrialización y
el desarrollo tecnológico indiscriminado tienen también
su parte negativa, como la paulatina degradación del medio
ambiente y los efectos desfavorables que ha producido en la salud
de los individuos.
Frente
a esto, cada vez son más las personas que muestran su preocupación
por todos estos problemas y buscan un acercamiento a formas de vida
más en consonancia con la naturaleza. Este fenómeno
se ha producido también en el campo de la salud y por eso se
ha podido observar como en las útimas décadas ha habido
un creciente interés por las llamadas Medicinas Alternativas,
esto es, disciplinas cuyo fin es mantener la salud, prevenir la enfermedad
o, en su caso, combatirla, mediante el uso exclusivo de medios naturales.
Existe
una gran variedad de terapias alternativas; y si bien hay una serie
de elementos que les son comunes, como son el empleo de elementos
tales como el sol, el agua, una alimentación sana y equilibrada,
etc., tienen todas y cada una de ellas unas características
que les son propias y que les hacen diferentes las unas de las otras.