El
aparato locomotor es un conjunto
de estructuras que permite a nuestro cuerpo efectuar cualquier tipo
de movimiento. Además, nos faculta para relacionarnos con
los demás miembros de nuestra especie. El aparato locomotor
se puede dividir en: sistema óseo, sistema muscular y articulaciones.
GENERALIDADES
DEL SISTEMA OSEO
Los
huesos son las piezas fundamentales del esqueleto. Atendiendo a
su forma pueden ser:
-Huesos
largos. En ellos se distinguen tres partes: una central alargada
(diáfisis) y dos etremos ensanchados (epífisis). La
diáfisis es hueca y alberga la médula roja o amarilla.
El crecimiento de estos huesos se realiza pincipalmente en una dirección.
Ejemplos de este tipo de huesos son el fémur, el húmero,
etc.
-Huesos
planos: Son laminares. Crecen en dos direcciones. A este grupo pertenecen
la escápula y diversos huesos del cráneo.
-Huesos
cortos: De forma y localización muy variada, como ejemplo
de estos huesos tenemos los del carpo.
-Huesos
irregulares: Comprenden aquellos huesos que no se pueden incluir
en los grupos anteriores. Por ejemplo, las vértebras.
-Huesos
neumáticos: Poseen cavidades tapizadas de mucosa que contienen
aire. Se encuentran en el cráneo (etmoides, maxilar).
-Huesos sesamoideos: Se localizan principalmente en el esqueleto
de la mano y del pie. Pueden formarse en el interior de los tendones,
como ocurre con la rótula, que es el hueso sesamoideo más
grande del cuerpo.
ESQUELETO
El esqueleto humano se encuentra formado por un número
de huesos que oscila entre 206 y 208, dependiendo de si se toman en
consideración las formaciones óseas que no son constantes,
como los huesos sesamoideos, los supernumerarios, etc.
El
esqueleto tiene como misión, aparte de servir de armazón
al aparato locomotor, proteger a determinados conjuntos de órganos
de extremada importancia, como por ejemplo, el encéfalo,
médula, corazón y pulmones. Y además de ser
un órgano hematopoyético, es decir, colabora en la
formación de hematíes o glóbulos rojos, es
asimismo el soporte de numerosos músculos.
HUESOS
DE LA CABEZA
El
esqueleto de la cabeza se halla constituido por 22 huesos. Dichos
huesos se dividen en dos grupos: los huesos del cráneo y
los huesos de la cara. Los primeros, son los que se hallan en la
parte superior de la cabeza, formando la cavidad donde se alojan
los principales órganos del sistema nervioso central y los
segundos, son los que forman las cavidades orbitarias, las fosas
nasales y la boca. De todos los huesos del cráneo, sólo
hay uno que tiene una articulación móvil. Es el maxilar
inferior.
HUESOS
DEL CRANEO
El
cráneo está formado por 8 huesos diferentes fuertemente
unidos entre sí. Sus uniones adoptan unas trayectorias sinuosas
que reciben el nombre de suturas. Las suturas son un típico
ejemplo de articulaciones óseas sin movilidad. Durante la
primera infancia, estas líneas permanecen sin unirse en algunas
zonas, formando en los puntos de intersección unas depresiones
llamadas fontanelas. La estructura de los huesos del cráneo
es la típica de los huesos planos.
HUESO
FRONTAL
Es el hueso situado en la parte superior y anterior del cráneo,
en la zona de la frente. Su parte inferior contribuye a formar la
base del cráneo. En su parte inferior y a ambos lados de
la línea media, aparecen dos rebordes duros con unas depresiones
por debajo; estas zonas forman la parte superior de las cavidades
orbitarias, donde se alojan los globos oculares. Por encima de los
rebordes orbitarios, en el espesor del hueso y entre sus dos láminas,
se hallan dos oquedades, una a cada lado, denominadas senos frontales,
que se hallan en comunicación con las fosas nasales.
HUESOS
PARIETALES
Son
dos, uno a cada lado. Son planos y de forma cuadrangular. Constituyen
las partes laterales superiores del cráneo.
HUESOS
TEMPORALES
Tambien son 2,
y están situados a ambos lados del cráneo. En su parte
más inferior observamos el orificio del conducto auditivo externo
y por detrás de él, la apófisis mastoides. Por
delante y por encima de dicho conducto, encontramos la apófisis
cigomática.
HUESO
OCCIPITAL
Está situado en la parte posterior del cráneo,
formando en parte la base de éste y en parte su bóveda.
Su característica más importante es poseer un gran
orificio en su centro, el llamado agujero occipital. Este hueso
se articula con la primera vertebra cervical. A través del
orificio occipital pasa la médula espinal.
HUESO ETMOIDES
Es
de tamaño pequeño y está situado en la línea
media del cráneo. Su porción horizontal forma una
pequeña zona de la base del cráneo, por detrás
del frontal. Tiene unas prolongaciones hacia abajo que forman la
parte superior de las fosas nasales.
HUESO
ESFENOIDES
Está situado en la
línea media de la base del cráneo, por detrás
del frontal y del etmoides, y por delante del occipital. En su interior
hay unas cavidades denominadas celdas esfenoidales. Su cara superior
forma parte de la base del cráneo; en ella hay una depresión,
denominada "silla turca", donde se aloja la glándula
hipófisis.
HUESOS
DE LA CARA
HUESOS
MAXILARES SUPERIORES
Son
dos, uno a cada lado de la línea media. Están unidos
entre sí formando la parte central de la estructura ósea
de la cara. En su interior se hallan unas cavidades denominadas
senos maxilares. La forma especial de los maxilares superiores contribuye
a formar unas grandes cavidades: las fosas nasales, la cavidad bucal
y las cavidades orbitarias. En los maxilares superiores se alojan
las piezas dentarias superiores.
HUESO
MAXILAR INFERIOR
Tiene
forma de herradura. Es muy móvil, ya que su principal misión
es la masticación. Para ello tiene unos extremos redondeados
(cóndilos) que se articulan con los huesos temporales, gracias
a los cuales se puede abrir y cerrar la boca. En los maxilares inferiores
se alojan las piezas dentarias inferiores.
HUESOS
NASALES
Son dos pequeños huesos que se unen entre sí
en la línea media. Se articulan con los maxlares superiores
y con el frontal. Forman el dorso de la nariz.
HUESOS MALARES
Son
dos. Su forma es más o menos cuadrangular y constituyen los
pómulos. Al unirse a unas prolongaciones de los temporales
forman los denominados arcos zigomáticos. Contribuyen a formar
la parte externa de las paredes de las órbitas oculares.
LAS
FOSAS NASALES
Las
fosas nasales son unas cavidades que se encuentran situadas en la
parte central de la cara. Están formadas por una estructura
ósea y están divididas en varios compartimentos por
tres láminas óseas que las recorren longitudinalmente.
Estas láminas son los denominados cornetes (superior, medio
e inferior), que no son sino unas prolongaciones de los huesos maxilares
superiores. Una pared media, llamada tabique nasal, separa las fosas
nasales entre sí.
LAS
PIEZAS DENTARIAS
Los dientes están situados en unas cavidades denominados
alvéolos dentarios, alojados en los huesos maxilares supesior
e inferior, formando dos arcadas. La primera dentición, llamada
de leche, está formada por 20 piezas: 2 incisivos, 1 canino
y 2 molares en cada media mandíbula. Su aparición
comienza a los pocos meses de vida. La segunda dentición,
o definitiva, se suele iniciar hacia los 6-7 años y no finaliza
habitualmente hasta los 20-30 con la aparición de los últimos
molares o muelas del juicio. El individuo adulto normal tiene, en
cada media mandíbula, 2 incisivos, 1 canino, 2 premolares
y 3 molares. Por lo tanto, el número de piezas de la dentición
definitiva es de 32.
A la parte
visible de un diente se la denomina corona, mientras que a la parte
que está incluida en el hueso maxilar se la llama raíz.
El diente está formado básicamente por una sustancia
llamada dentina. La dentina está recubierta en la corona por
el esmalte, y en la raíz, por una sustancia llamada cemento,
que la mantiene unida al hueso. Por el interior del diente circulan
vasos sanguineos y nervios que finalizan en una cavidad situada en
el interior de la dentina, la cavidad pulpar.
LA
COLUMNA VERTEBRAL
La
columna vertebral está formada por 24 huesos diferentes,
denominados vértebras, y situados entre ellas, se encuentran
unas estructuras fibrosas que reciben el nombre de discos intervertebrales.
La parte superior de la columna está en contacto con
la base del cráneo, articulándose con el hueso occipital.
Este hueso presenta un orificio que comunica con los orificios de
las vértebras formando el conducto espinal, por el que circula
la médula espinal.
En
la columna vertebral se distinguen cinco zonas diferentes: columna
cervical, columna dorsal, columna lumbar, sacro y coxis.
La columna vertebral, vista por delante y por detrás,
presenta una estructura perfectamente alineada. De perfil, en cambio,
observamos que presenta una serie de curvaturas; a las curvaturas
de concavidad posterior se las denomina lordosis y a las de convexidad
posterior, cifosis. En condiciones normales debe haber una cifosis
a la altura dorsal, y una lordosis a la altura cervical y lumbar.
LAS
VERTEBRAS
Las
vértebras tienen diversas formas, según sean cervicales,
dorsales o lumbares, pero presentan unas características
que les son propias y comunes a todas ellas.
La
vértebra tipo está constituida por dos partes: cuerpo
y apófisis. El cuerpo es la parte anterior, gruesa, sin predominio
de ningún eje y las apófisis son una serie de prolongaciones
que salen del cuerpo dejando entre éste y aquellos un orificio,
el agujero espinal o vertebral (de unos 2-4 cm de diámetro),
donde se aloja la médula espinal. Las apófisis que
se dirigen hacia los lados se denominan transversas y las que lo
hacen hacia atrás se llaman espinosas.
COLUMNA
CERVICAL
El cuerpo de la vértebra cervical
es cuadrangular. Las apófisis transversas se desarrollan del
esbozo de una vértebra y una costilla,que se fusionan de modo
incompleto dejando entre ellos el agujero transversario. La vertebra
cervical presenta la apófisis espinosa terminada en forma bífida,
siendo el de la séptima vértebra cervical el más
largo de toda la columna, por lo que esta vértebre recibe también
el nombre de vértebra prominente. El agujero vertebral es de
forma más o menos triangular.
Dentro
de las vértebras cervicales hay dos que, por sus características
morfológicas, hay que mencionar aparte: son el atlas o primera
cervical y el axis o segunda.
El
atlas se caracteriza por no tener cuerpo vertebral, en cambio está
constituida por un arco anterior y otro posterior, unidos, en cuyo
punto de unión se engrosa constituyendo las masas laterales.
El atlas carece de apófisis espinosa y en su defecto, encontramos
en la parte externa del arco posterior un tubérculo dorsal.
El
axis presenta en su parte anterior una gran apófisis, que
asciende hacia arriba y que recibe el nombre de apófisis
odontoides. Posee ya apófisis espinosa.
COLUMNA
DORSAL
A nivel de la columna dorsal, el cuerpo vertebral es de mayor
tamaño que en la columna cervical y es algo más alto
por su cara posterior que anterior. Las apófisis transversas
tienen un importante desarrollo y en su parte anterior, se aprecia
una carilla lisa, de forma ovalada que forma parte de la articulación
entre la propia vértebra y la costilla correspondiente, que
se denomina articulación costotransversa. La apófisis
espinosa es de vértice único y con una dirección
muy oblicua hacia abajo. El agujero vertebral es redondo.
COLUMNA
LUMBAR
El cuerpo de la vértebra
lumbar es de gran tamaño, con una mayor altura a nivel de la
zona anterior. Las apófisis transversas han quedado reducidos
a lo que se denomina tubérculo accesorio. lo que sí
es muy prominente es el resto de la correspondiente costilla lumbar,
constituyendo los procesos costiformes. La apófisis espinosa
es robusta, corta y de trayectoria práctcamente horizontal.
El agujero vertebral es de forma triangular, con sus tres lados prácticamente
iguales.
SACRO
Y COXIS
El sacro es un hueso resultado de la fusión de cinco
vértebras, siendo su parte anterior fuertemente cóncava
y su parte posterior, convexa. En esta parte posterior, se puede
apreciar la cresta sacra media, que es la resultante de la unión
de las apófisis espinosas de las vértebras que han
formado el sacro. Los orificios que equivalen a los agujeros intervertebrales,
El sacro masculino es más largo y curvo que el femenino,
que es, a su vez más ancho.
El
coxis es un hueso rudimentario que está formado por 4 o 5
vértebras unidas entre sí. En su cara posterior se
hallan los cuernos, que representan las apófisis articulares
superiores, atróficas, de la primera vértebra coccígea.
Las restantes vértebras han quedado reducidas a unas pequeñas
masas óseas redondeadas. Se dispone a continuación
del hueso sacro, formando el extremo agudo del eje vertebral.
LOS
DISCOS INTERVERTEBRALES
Los
discos intervertebrales constan de un resistente anillo fibroso
externo y un blando núcleo gelatinoso, llamado núcleo
pulposo. Se hintercalan entre la cara inferior del cuerpo de una
vértebra y la cara superior del de la contigua. La forma
de los discos intervertebrales es parecida a la de los cuerpos vertebrales,
redondeada, si bien su diámetro es algo mayor y sobresalen
ligeramente. En las regiones cervical y lumbar, la parte posterior
del disco es más estrecha, al contrario que en la región
dorsal. Estas características de los discos favorecen las
curvaturas fisiológicas. El número de discos es de
23.
LAS
COSTILLAS
Las costillas son
huesos largos y aplanados que dan forma a la caja torácica.
Describen
una amplia curvatura desde su inicio, a la altura de las vértebras
dorsales, hasta su extremo anterior. Hay 12 pares de costillas,
de las que siete primeras se articulan directamente con el esternón
y se llaman costillas verdaderas. Las costillas de los cinco pares
inferiores son llamadas falsas, porque se unen al esternón
indirectamente. Los dos últimos pares de costillas se llaman
flotantes.
EL
ESTERNON
El
esternón es un hueso plano. Está situado en la línea
media de la cara anterior del tórax. Se unen a él
las 7 primeras costilla de cada lado y las clavículas. El
esternón está formado por el manubrio, el cuerpo y
el apéndice xifoides. Éste se mantiene sin osificar
hasta la edad adulta, a partir de la cual puede osificarse o permanecer
parcialmente cartilaginoso.
OMOPLATO
El
omóplato u escápula es un hueso plano de forma tringular.
Está adosado, por su cara anterior, a la parte más
alta y posterior de la pared torácica y separado de ésta
mediante una especie de almohadilla muscular.
Tiene
dos prolongaciones importantes: en su cara posterior la espina de
la escápula, la cual divide al omóplato en las fosas
supra e infraespinosa; y en su borde superior la apófisis
coracoides que, junto con el acromion (parte superior de la espina),
protege la articulación del hombro.
CLAVICULA
La
clavícula es un hueso largo. Tiene forma de S itálica:
se convexa hacia adelante en los dos tercios internos y cóncava
hacia adelante en el tercio lateral. Presenta un extremo esternal
y otro acromial, cada uno con una superficie articular, que es triangular
en el primer caso y oval en el segundo.
HUMERO
Es un hueso largo que constituye la base del brazo. Consta
de una diáfisis (porción central ) y 2 epífisis
o extremos de mayor grosor. La epífisis superior corresponde
a la cabeza del húmero; en ella hay una amplia superficie redondeada
recubierta por cartílago, destinada a la articulación
del omóplato. La epífisis inferior tiene 2 superficies
articulares para los huesos del antebrazo. La superficie redondeada
cuyo nombre es cóndilo, se articula con el radio, y la que
tiene forma de silla de montar, que se denomina tróclea, con
el cúbito.
CUBITO
El
cúbito es un hueso largo. El cuerpo o diáfisis es
de forma triangular. Su epífisis superior, se caracteriza
por poseer un apófisis en forma de gancho denominada olécranon.
En la parte inferior interna se halla la apófisis estiloides
cubital.
RADIO
El
radio es el otro hueso del antebrazo. Se dispone paralelamente al
cúbito. Se articula con el cóndilo humeral con su
cabeza (epífisis proximal), la cual presenta una concavidad
para alojarlo. El cuerpo o diáfisis es de forma triangular.
En la parte inferior externa se halla la apófisis estiloides
radial.
HUESOS
DE LA MANO
La mano está formada por el carpo, metacarpo y falanges.
El carpo está formado por ocho huesos cortos, dispuestos
en dos hileras: piramidal, semilunar y escafoides, en la hilera
superior; y trapecio, trapezoides, grande, ganchoso y pisiforme
en la hilera inferior.
La
hilera superior se articula con las epífisis inferiores del
cúbito y del radio, mientras que la inferior se articula
con los metacarpianos. Ambas hileras se articulan entre sí.
Los
metacarpianos son cinco. Corresponden cada uno de ellos a un dedo.
Son huesos largos, con la diáfisis central y las epífisis
en los extremos (la inferior o distal es la cabeza, y la superior
o proximal la base). Se numeran del 1 al 5 empezando por el que
corresponde al dedo pulgar y acabando por el correspondiente al
meñique.
Las
falanges son también huesos largos. Hay tres falanges para
cada dedo, excepto el dedo pulgar que tiene dos.
HUESO
COXAL
El coxal está
constituido por la fusión de tres huesos diferentes, íleon,
isquión y pubis, que se fusionan a nivel del acetábulo.
La cara exterior del coxal presenta una cavidad en forma de excavación
esférica, rodeada por un reborde, que es la cavidad cotiloidea.
Esta cavidad está destinada a articularse con la cabeza del
hueso fémur, que se introduce en ella.
FEMUR
El fémur forma el esqueleto del muslo. Es un hueso
largo, el de mayor longitud de todo el organismo. El fémur
está compuesto por una diáfisis, un cuello y dos epífisis.
La epífisis superior está formada por la cabeza, el
cuello y unas prominencias denominadas trocánteres. La cabeza
femoral es de forma esférica, con paredes lisas. El cuello
del fémur es una zona más estrecha, que une la cabeza
con el resto de la epífisis. La epífisis inferior
presenta en su centro un gran surco que se denomina escotadura intercondílea;
a ambos lados presenta unas superficies lisas, los cóndilos
femorales, destinadas a articularse con la tibia. En la cara anterior
tiene una depresión donde se aloja la rótula.
ROTULA
La
rótula es un hueso corto, algo aplanado, de forma triangular
aunque un poco redondeado, con la base superior y el vértice
inferior. En el vértice se inserta el ligamento rotuliano
y en la base, el tendón del cuádriceps femoral.
TIBIA
La
tibia es un hueso largo y resistente que forma junto con el peroné
el esqueleto de la pierna. Soporta la mayor parte del peso corporal
(por ello es mayor que el peroné). Tiene un cuerpo o diáfisis
de forma triangular. La epífisis superior presenta unas superficies
excavadas, las cavidades glenoideas, destinadas a alojar los cóndilos
del femur. Entre ambas cavidades hay una prominencia llamada espina
tibial. La epífisis inferior se articula con el hueso astrágalo
del pie. Su extremo finaliza en una prominencia puntiaguda, que
es la apófisis estiloides.
PERONE
Es
un hueso largo. Su importancia es menor que la de la tibia, así
como su grosor y resistencia. La epífisis superior se articula
lateralmente con la epífisis superior de la tibia. La epífisis
inferior forma parte de la articulación del tobillo (también
llamada tibio-peroneo-astragalina). Entre la tibia y el peroné
se extiende la membrana interósea.
HUESOS
DEL PIE
El pie está formado
por el tarso, los metatarsos y las falanges.
El tarso tiene siete huesos, que son: astrágalo, calcáneo,
cuboides, escafoides y primera, segunda y tercera cuñas.
Los
metatarsianos son cinco, cada uno corresponde a un dedo. Tienen
una cabeza, un cuerpo y una base. El cuerpo presenta una curva de
concavidad inferior y convexidad superior. Tienen forma triangular.
Las
falanges son huesos largos. Hay tres en cada dedo, excepto en el
dedo gordo, que sólo tiene dos.
MUSCULOS
GENERALIDADES
DEL
SISTEMA MUSCULAR
Es el conjunto de músculos del cuerpo y forma la parte
activa del aparato locomotor. La característica más
importante de los músculos es su contractilidad.
Se pueden diferenciar tres tipos de músculo: esquelético
o voluntario, el músculo liso y por último, el músculo
cardiaco.
Los
músculos gozan de actividad propia, que llevan a cabo al
recibir la orden adecuada desde el cerebro y a través de
los nervios. El conjunto de los músculos forma una parte
muy importante del cuerpo humano. En peso, representan, aproximadamente,
el 35-40 % del total. El número de músculos es enorme,
más de 400, si bien muchos de ellos son de pequeño
tamaño y escasa potencia. La razón de este elevado
número de músculos es permitir la realización
de gran cantidad de movimientos, muy diferentes entre sí,
con una delicadeza y coordinación notables.
Los
músculos pueden ser de varios tipos, entre ellos:
-Músculos
largos: son mucho más largos que anchos. Se hallan principalmente
en las extremidades y originan movimientos amplios y rápidos.
-Músculos
anchos: son aplanados y de escaso grosor.Se hallan generalmente
en la pared del abdomen y del tórax. Su misión es
revestir a la cavidad torácica y abdominal.
-Músculos
cortos: son pequeños y de formas diversas. Están situados
alrededor de la columna vertebral. Aunque sus movimientos son pequeños,
poseen gran potencia.
Atendiendo
a la inserción de los músculos en los tendones, nos
encontramos músculos con extremos bifurcados o trifurcados
a la altura de sus respectivos tendones, músculos con un
tendón central que recuerda la forma de una pluma de ave,
músculos con varios tendones transversales, músculos
con una ancha lámina tendinosa o aponeurosis, etc.
MUSCULOS
DE LA CABEZA
En la cabeza, podemos encontrar dos tipos de músculos,
atendiendo a la función que éstos realizan.
Músculos
de la masticación. Son:
El
masetero. Cierra con fuerza la boca, elevando la mandíbula.
El
temporal. Es el más fuerte elevador de la mandíbula.
El
pterigoideo lateral. Participa en todos los movimientos de la mandíbula,
sirviendo como guía para la articulación mandibular.
El
pterigoideo medial. Participa en los movimientos de rotación
de la mandíbula y en su desplazamiento lateral.
Músculos
de la mímica. Estos músculos se insertan directamente
en la piel de la cara y de la cabeza. Al contraerse producen el
movimiento de dicha piel, provocando los surcos y pliegues que constituyen
la base de la expresión facial.
Son
músculos planos, delgados y de escasa potencia. Ellos nos
permiten realizar numerosos gestos y muecas, que pueden ser de gran
complejidad, gracias a la gran abundancia de músculos que
hay en nuestra zona facial.
Pueden
dividirse en los siguientes grupos:
Músculos de la bóveda craneal. Responsables
de las arrugas de la frente. Pueden elevar los párpado superiores
y las cejas, produciendo una expresión de asombro.
Músculos
de la región pal pebral. El orbicular, produce una expresión
de preocupación, mientras que, el superciliar, al contraerse,
produce una expresión de meditación.
Músculos de la región nasal. El
piramidal,
produce al contraerse una expresión de asombro o alegría,
de exigencia y deseo. El elevador del labio superior y de la nariz
produce una expresión facial que expresa malhumor y descontento.
Músculos de la región oral, bucal y mentoniana.
Son entre otros: El orbicular de los labios, su acción principal
está relacionada con los actos de comer y beber; su contracción
da lugar a una expresión taciturna. El bucinador actúa
en los actos de reír o llorar; cuando se contrae produce una
expresión de satisfacción. El cigomático mayor,
si se contrae bilateralmente produce la expresión de placer
(sonrisa) o de excepticismo si se contrae de un solo lado. El depresor
del ángulo de la boca produce expresión de tristeza.
El músculo mentoniano origina expresión de duda o indecisión.
MUSCULOS
DEL CUELLO
Son los
encargados de que podamos efectuar los movimientos de la cabeza. Se
unen por un lado, al tronco y por otro, a las diferentes zonas de
la misma. Los músculos del cuello se dividen en tres grupos:
Músculos lateraes. Son gruesos y potentes. Son los
estecleidomastoideos. Giran la cabeza a uno u otro lado y elevan
la cara.
Músculos
hioideos. Son los músculos de la cara anterior del cuello,
que se insertan en el hueso hioides y le imprimen sus movimientos.
Músculos
prevertebrales. Se hallan delante de la columna vertebral y producen
la flexión,inclinación y rotación de la cabeza.
La mayoría de ellos, tienen varias porciones que se insertan
en múltiples zonas de las vértebras o de las primeras
costillas.
MUSCULOS
POSTERIORES DEL TRONCO
La misión de la musculatura del tronco es mantener
erguidas la columna y la cabeza y contribuir a la movilización
de los hombros. Sus principales músculos son:
Músculo trapecio. Su función principal es la
de sujetar el omóplato y estabilizar la cintura escapular.
Efectúa la elevación del hombro acercando el omóplato
a la columna.
Músculo
dorsal ancho. Tracciona el brazo hacia abajo cuando éste
se halla elevado.
Músculos
romboides. Mantienen el omóplato adherido a la pared torácica
y pueden también llevar el omóplato hacia la columna.
Músculos
de los canales vertebrales. Están situados a nivel profundo,
junto a la columna. Actúan de un modo conjunto produciendo
la extensión de la misma. Su contracción continuada
permite mantener el cuerpo plenamente recto, sin que se produzca
una incurvatura hacia delante por la acción del peso de las
vísceras.
MUSCULOS
DEL TORAX
Los
músculos de esta zona tienen múltiples funciones:
-Actúan a modo de almohadillas, protegiendo de traumatismos
a la caja torácica.
-Tienen
una importante función respiratoria, que efectúan
tirando de las costillas hacia arriba y aumentando así el
volumen torácico.
-Algunos tienen tambien una acción movilizadora de
las extremidades superiores.
Los principales son:
Músculo pectoral
mayor. Es el más superficial de la cara anterior del tórax.
Es muy ancho, de forma triangular, y ocupa una gran superficie. Su
parte ancha, la base del triángulo, se une a la clavícula,
esternón y costillas. Desde esta zona, se va estrechando paulatinamente
y acaba en un tendón bastante grueso que se inserta en la cara
anterior del húmero. Sus acciones son dos: descenso del húmero
y rotación del húmero hacia dentro. También puede
actuar como accesorio en la inspiración, fijando el brazo previamente.
Músculo
pectoral menor. Se halla situado en un plano más profundo
que el anterior. Su extremo externo tiene varios fascículos
que se insertan en las primeras costillas. Desde aquí sus
fibras se dirigen hacia arriba, uniéndose entre sí
hasta formar un tendón conjunto que se dirige hacia el omóplato,
al que se une fuertemente. Sus acciones pueden ser, principalmente,
de dos tipos: respiratoria, tirando de las costillas hacia arriba
cuando la escápula está fija y descenso de la escápula,
cuando la estructura fija son las costillas.
Músculo
serrato mayor. Une las nueve primeras costillas con la escápula.
Por medio del mismo mecanismo del músculo anterior puede
tener principalmente dos acciones: respiratoria (como músculo
auxiliar) y de movimiento anterior de la escápula (este movimiento
hace posible la elevación del brazo).
Músculos
intercostales. Son tres bandas musculares planadas que se denominan
músculos intercostales externo, medio e interno. Van de cada
una de las costillas a sus contiguas a lo largo de todo el espacio
intercostal. La musculatura intercostal, junto con los escalenos,
es necesaria para la movilidad normal de la caja torácica.
MUSCULOS
DEL ABDOMEN
Los músculos que forman la pared del abdomen pueden
clasificarse en tres grupos:
-Grupo lateral (o anchos del abdomen): el oblicuo externo,
el oblicuo interno y el transverso. Se disponen en tres planos sucesivos,
de fuera a adentro, en el orden mencionado. Todos ellos, cuando
se contraen, tienen una acción de constricción abdominal,
y contribuyen de esta manera a la respiración como músculos
espiratorios. También actúan produciendo la flexión
y la rotación de la pelvis. Por su acción tienen una
especial importancia en aquellos momentos en que se necesita un
notable aumento de la presión intraabdominal, como por ejemplo,
en el parto o durante el acto de la defecación.
-Grupo medial: el recto y el piramidal. Músculo recto
anterior. Se trata de un músculo largo fragmentado por la
presencia de varios segmentos tendinosos. Recorre la parte anterior
del abdomen, insertándose por su extremo superior en el esternón
y las costillas, mientras que por su extremo inferior lo hace en
el pubis (hueso coxal). Su acción principal es la flexión
de la pelvis sobre el tronco o a la inversa. También es considerado
un músculo respiratorio, pues puede contribuir a la respiración.
-Grupo profundo: cuadrado
lumbar y el psoas mayor. El psoas mayor cruza varias articulaciones
(la coxofemoral, varias intervertebrales y la sacroilíaca),
y actúa sobre todas ellas; puede producir una considerable
elevación de la pierna, interviene en la inclinación
lateral del tronco y, cuando el individuo está tumbado, ayuda
a levantar la parte inferior o superior del cuerpo.
El
cuadrado lumabr produce el descenso de la última costilla
y colabora en la inclinación lateral del cuerpo.
MUSCULOS
DEL HOMBRO
Músculo
deltoides. El más superficial. Es aplanado y abraza a todos
los demás músculos de la zona. Su forma es triangular
convexa: la base ancha se inserta en la clavícula y en la
escápula. Se forma un tendón del músculo que
se inserta en la cara externa del húmero. La función
del deltoides es elevar lateralmente el brazo. Es el principal abductor
del brazo: él sólo, es capaz de separarlo 90°.
Músculo
supraespinoso. Sus inserciones son, por un lado, en la escápula
y por el otro, en el húmero. Su función es similar
a la del deltoides, pero tiene más importancia para iniciar
el movimiento de separación del brazo.
Músculo
infraespinoso. Se inserta en la escápula y en el húmero
(igual que el supraespinoso). Su función es posibilitar la
rotación del brazo hacia el exterior.
Músculos
redondos (mayor y menor). El músculo redondo menor tiene
la misma función que el infraespinoso. El redondo mayor lleva
el brazo hacia dentro y hacia atrás.
Músculo
subescapular. Se inserta en la cara anterior de la escápula.
Su tendón terminal, se inserta en el tubérculo menor
del húmero. Su contracción determina la aproximación
del brazo hacia el cuerpo y la rotación hacia dentro. Este
músculo está situado entre la parrilla costal posterior
y el omóplato, formando como una almohada.
MUSCULOS
DEL BRAZO
En el brazo hay cuatro músculos importantes, tres
anteriores y uno posterior.
Músculo coracobraquial. Su parte superior se inserta
en la apófisis coracoides de la escápula y su parte
inferior en la cara interna del húmero. Según sea
la posición del brazo, puede llevarlo hacia delante o hacia
atrás.
Músculo
braquial anterior. Es un músculo aplanado, ancho y grueso.
Se inserta en la cara anterior del húmero y en la apófisis
coronoides del cúbito. Su función es permitir la flexión
del antebrazo sobre el cuerpo.
Músculo
bíceps. Es un músculo alargado. Su parte superior
está dividida en dos porciones diferentes que se insertan
ambas en la escápula. El extremo inferior, en forma de un
resistente tendón, se inserta en una protuberancia del radio.
Su acción, consiste en la flexión del antebrazo (igual
que el músculo braquial anterior).
Músculo
tríceps. Consta de tres porciones, una larga que se inserta
en la escápula y dos cortas que lo hacen en el húmero.
Su tendón terminal se inserta en la cara posterior del olécranon
del cúbito. Su función permite extender el antebrazo
sobre el brazo (al contrario que el bíceps y el braquial
anterior).
MUSCULOS
DEL ANTEBRAZO Y LA MANO
Los músculos del
antebrazo y la mano, junto con tendones, permiten a los dedos realizar
movimientos muy especializados. De un modo general podemos decir que
todos los músculos situados en la cara anterior del antebrazo
tienen una función flexora de los dedos y de la mano. Por el
contrario, los situados en la cara posterior del antebrazo son extensores
de la mano y de los dedos.
MUSCULOS DE LA REGION PELVICA
Músculos glúteos. Son tres: mayor, mediano
y menor. Forman la masa muscular de la región glútea.
Por su parte superior se insertan en el hueso coxal y en el sacro.
Sus tendones inferiores se insertan en la cara posterior del fémur
y en su trocánter mayor. Estos músculos son importantes
para mantener la estática del cuerpo.
Otros músculos (géminos, obturadores y cuadrado
crural). Todos ellos tienen una función parecida: conseguir
el giro del fémur hacia fuera. Por su parte ancha se insertan
en la pelvis ósea. Sus tendones se insertan en el trocánter
mayor.
MUSCULOS
DEL MUSLO
Músculo cuádriceps
crural. Está formado por cuatro porciones (recto anterior,
vasto interno, vasto externo y crural) que se insertan en el fémur
y en el coxal. Por su parte inferior se unen entre sí formando
el tendón rotuliano (en cuyo espesor está la rótula),
que se inserta en la cara anterior de la epífisis superior
de la tibia. Es un músculo potente. Se encarga de la extensión
de la pierna.
Músculos
aductores. Su parte superior se inserta en la pelvis, y la inferior
en el fémur. Son los músculos de la aducción
del muslo (llevarlo hacia la línea media). Están en
la cara interna del muslo.
Músculos dorsales del muslo (semimembranoso, semitendinoso
y bíceps crural). Sus extremos superiores se insertan en
el isquion y en el fémur, y los extremos inferiores en la
tibia y en el peroné. Su acción consiste en flexionar
la pierna sobre el muslo. Están situados en la cara posterior
del muslo.
MUSCULOS
DE LA PIERNA
Músculos anteriores. Los dos más imporntes
son:
-Tibial
anterior, que produce la elevación del pie hacia arriba (flexión
dorsal)
-Extensores de los dedos, que extienden los dedos del pie.
Músculos posteriores. Los más
importantes de esta zona son los músculos gemelos, que forman
el tríceps sural junto con el músculo sóleo.
Los gemelos, en su extremo superior, se insertan en la epífisis
inferior del fémur, y el sóleo se inserta en la cara
posterior de tibia y peroné. El tendón inferior es común
a los tres, y se inserta en el hueso calcáneo (es el tendón
de Aquiles). La potencia de este músculo es notable, puesto
que se encarga de la extensión del pie, levantando todo el
peso corporal, en cada paso de la marcha.
LAS
ARTICULACIONES
Los
huesos del cuerpo se unen entre sí, constituyendo articulaciones.
Éstas posibilitan que los huesos que están en contacto
puedan desplazarse uno sobre otro sin un roce excesivo, con lo que
permiten efectuar los movimientos sin que haya un gran desgaste
de los huesos.
Las
articulaciones pueden ser no móviles (como es el caso de
las suturas de la bóveda craneana) recibiendo entonces el
nombre de sinartrosis; o, por el contrario, pueden poseer movimiento
(por ejemplo la articulación del codo), denominándose
en este caso diartrosis.
Los
elementos adyacentes a las articulaciones son:
Los
ligamentos. Son unas cuerdas fibrosas que no permiten que los huesos
se separen más allá de una determinada distancia.
La
cápsula articular. Es una membrana fibrosa que se fija a
ambos lados de la articulación, con la finalidad de mantenerla
unida.
El
cartílago articular. Es una fina capa cartilaginosa que recubre
las superficies óseas que se articulan entre sí; les
proporciona una cierta elasticidad y al mismo tiempo permite un
deslizamiento suave.
Los
meniscos. Son unas estructuras fibrosas que se interponen entre
los huesos de algunas articulaciones, con el fin de mejorar el rendimiento
de éstas.
Las
articulaciones pueden ser de varios tipos:
-Enartrosis,
cuando las superficies articulares son esféricas.
-Artrodias:
cuando son planas.
-Trocleartrosis.
cuando la superficie articular tiene forma de polea
-Trocoides: cuando las superficies articulares son segmentos
de un cilindro.
-Condilartrosis:
cuando las superficies son elípticas.
-En silla de montar o encaje recíproco: cuando
las superficies articulares son cóncavas en un sentido
y convexas en el otro.