Debemos
limpiar la piel para eliminar de sus superficie tanto los productos
excretados por ella, como el polvo u suciedad exteriores.
Lo
más aconsejable es frotar suavemente y aclarar con agua sola.
Los jabones que se suelen utilizar son ásperos, irritan y secan
la piel. Además, su uso continuado, destruye el manto ácido
protector de la piel y eliminan los aceites naturales que tienen como
misión proteger de los agentes externos (sol, frío,
polución, etc.).
Para
limpiar los poros en profundidad, se puede llenar la bañera
con agua templada y añadir dos cucharaditas de aceite de almendras.
Se sumerge durante diez minutos y a continuación se frota la
piel con sal marina, sobre las zonas más ásperas como
codos y rodillas. Se quita la sal bajo la ducha y además de
conseguir una piel muy suave, estará libre de todo tipo de
impurezas.
El
vinagre es un tónico excelente de la piel, que además
la limpia y la suaviza. Mantiene el pH ácido protector y ayuda
a recuperarlo si se ha perdido por el uso excesivo de jabones. Se
vierte una taza de vinagre de sidra en la bañera y se sumerge
el cuerpo durante 15 minutos. La estimulación externa también
activa las diferentes funciones de la piel. El masaje manual enérgico,
tras secarse con una toalla dura y usar una manopla de crin, es un
buen método, pero el mejor de todos es el masaje con un cepillo
seco. El cepillo limpia la piel sin eliminar el manto protector y
estimula las glándulas protectoras de hormonas y aceites de
la capa dérmica. La eliminación del estrato superior
de células muertas de la piel abre los poros que se encuentran
obstruidos y favorece la respiración cutánea.
Las
aplicaciones externas de las siguientes plantas contribuyen a limpiar
y suavizar la piel de manera natural.
-Aciano:
Devuelve un aspecto terso y fresco a los párpados recargados:
Lavados oculares con el agua de aciano.
-Zanahoria:
Contribuye a la salud y belleza de la piel: Cruda, en jugo, cataplasmas
de zanahoria hervida y machacada.
-Tilo:
Abre los poros y limpia la piel, combate los efectos del frío
o el viento sobre la piel: Baños de vapor con flores de tilo.
-Hamamelis:
Activa la circulación de la piel, cicatrizante y astringente:
Compresas con la infusión de hojas y corteza.
-Verónica:
Suaviza la piel reseca, cosmética: Compresas o lociones con
la decocción de la planta.
-Fresal:
Suavizante, limpiadora y embellecedora de la piel: Cataplasmas con
fresas, lociones con la leche de fresas.
-Rosal:
Tonifica la piel, limpia el cutis, combate las arrugas: Lociones con
el agua de rosas.
-Aloe:
Revitaliza la piel, otorgándole resistencia y belleza: Loción
con el jugo, cremas y ungüentos.
-Sello
de Salomón: Suaviza y embellece el cutis: Compresas o cataplasmas
con la decocción del rizoma.