Es
la ciencia que estudia el iris del ojo para descubrir en él
las características de una persona y su poder de recuperación
ante una enfermedad. Estudia los desórdenes patológicos
y funcionales del organismo, así como las calidades de sus
tejidos, sangre y linfa, y el estado de cada uno de sus órganos.
Revela,
asimismo, los depósitos de drogas, acumulados en los tejidos,
así como las herencias y la deficiencia en nutrición.
A
pesar de no tratarse de un método de tratamiento si no de diagnóstico,
nos ha parecido interesante incluirla dentro de este repaso a través
de las diferentes terapias alternativas debido a que ofrece un amplio
campo de acción e incondicional apoyo a las medicinas complementarias.