Es
un sistema terapéutico basado en la prescripción de
sustancias capaces de producir en el hombre sano transtornos semejantes
a los de la enfermedad que se va a combatir, siendo su fundamento
la Ley de la Similitud, expresada por el término latino "similia
similibus curantur" (los semejantes se curan con los semejantes).
La administración de estas sustancias se hace a dosis infinitesimales
(por lo cual están exentas de toxicidad) y previamente dinamizadas.