FITOTERAPIA: GENERALIDADES

 

La fitoterapia se vale del uso de plantas que contienen una serie de principios activos cuyos efectos medicinales han sido ampliamente demostrados. Estos principios activos son utilizados también por la industria farmacéutica, quien los emplea de forma sintética en la fabricación de medicamentos. Por esta razón, en muchas ocasiones el medicamento y la planta medicinal tienen el mismo efecto terapéutico; aunque con la salvedad, que aunque el medicamento es más rápido, también posee efectos secundarios de los que carece la planta, a pesar de que su acción sea más lenta. Por ello, el empleo de fitoterapia se recomienda en casos crónicos, o en enfermos débiles, niños y ancianos; siendo recomendable recurrir a los medicamentos convencionales en enfermedades agudas, si bien siempre es adecuado usar las plantas medicinales como complemento a los otros tratamientos.

 

ACTIVIDADES ESEPCIFICAS DE LAS PLANTAS:

La mayoría de las plantas medicinales se caracterizan por poseer diferentes propiedades bien definidas que varían según la planta de que se trate, el modo de preparación y la forma de utilización.
En fitoterapia, las plantas que poseen indicaciones similares se agrupan con un término que define su propiedad dominante. Lo cual proporciona un sistema de referencia explicito.

De hay que tengamos:

-Amargas: Estimulan el apetito y facilitan la digestión. Pueden ser aperitivas y estomaquicas.

-Abortivas: Tienen propiedades capaces de provocar un aborto. Están desaconsejadas especialmente en la mujer gestante

-Afrodisíacas: Plantas estimulantes que pueden actuar favorablemente sobre la actividad del aparato genital.

-Analgésicas: Contienen sustancias que calman el dolor.

-Antihelmínticas: Ejercen una acción antagónica frente a los diferentes parásitos intestinales y provocan su expulsión.

-Astringentes: Sustancia que contrae parte de los tejidos y produce sensación de sequedad.

-Bacteriostáticas: Sustancia (antiséptica y antibiótica) que impide la división bacteriana.

-Béquicas: Inhiben la tos. Se incluyen todas las plantas cordiales y balsámicas que ejercen acción terapéutica sobre la afecciones de las vías respiratorias.

-Cardiotónicas: Contienen sustancias activas que ejercen sobre el corazón efectos tónicos de distinta índole.

-Carminativas: Ayudan a expulsar los gases producidos por las fermentaciones intestinales.

-Colagogas: Estimulan la actividad de las vías biliares facilitando el vaciamiento de la bilis.

-Coleréticas: Ejercen una acción más directa sobre la secreción biliar a nivel de las célula hepáticas, aumentando la secreción.

-Depurativas: Actúan sobre la sangre limpiándola, haciéndola mas sana.

-Diuréticas: Tienden a favorecer el funcionamiento renal y roducen la eliminación del exceso de agua del organismo.

-Emenagogas: Provocan, facilitan o reestablecen la aparición del flujo menstrual.

-Eméticas: Provocan el vomito con finalidad terapéutica, sin dar lugar a fenómenos tóxicos.

-Estimulantes: Están dotadas de una acción excitante, y por tanto favorecen la actividad funcional fisicoquímica y biológica. Su efecto principal es el de activar a mayor o menor grado la mayoría de las funciones orgánicas.

-Febrífugas: Provocan el descenso de la temperatura corporal.

-Galactogenas: Favorecen la lactancia.

-Hemostáticas: Facilitan la hemostasis, es decir la detención de la hemorragia.

-Hipertensoras: Elevan la presión arterial.

-Hipotensoras: tienden a disminuir la presión arterial.
Hipoglucemiantes: Provocan el descenso del nivel de glucosa en sangre cuando este se encuentra presente en tasas superiores a lo normal.

-Laxantes: Actúan sobre el estreñimiento tanto por sus efectos colagogos como por su acción sobre el peristaltismo intestinal.

-Litolíticas: Se les atribuye la propiedad de disolver los cálculos, tanto renales como vesicales.

-Sedantes: Se incluyen aquellas plantas que tienen efectos calmantes y tienden a moderar la actividad de un órgano o aparato. En general los tratamientos sedantes son sintomáticos y pocas veces mejoran el pronóstico en conjunto.

-Somníferas: Plantas que por su efecto ligeramente hipnótico, suelen inducir al sueño.

-Sudoríficas: Plantas que provocan o facilitan la transpiración. El sudor producido por las glándulas sudoríparas, es una secreción paralela a la urinaria, de composición análoga y en parte capaz de sustituirla.

-Vulnerarias: Ejercen una acción favorable sobre la evolución y cicatrización de heridas y úlceras.

 

NORMAS DE RECOLECCION

Las condiciones de recolección y conservación de las plantas medicinales deben seguir determinadas reglas estrictas. Si estas reglas no se respetan, las plantas que fácilmente se alteran y perecen, pueden perder una parte mayor o menor de su calidad.

Si queremos recoger los mejores principios activos debemos prestar atención a cada parte de la planta, ya que no es igual, por poner un ejemplo el coger una flor que una hoja.

Las plantas enteras: Nos referimos a todas las partes aéreas. Se recolectan en periodo de vegetación, en el periodo de floración o inmediatamente después de que ésta haya tenido lugar.

Las sumidades floridas (Hojas y flores del pináculo): al iniciarse la abertura de las flores.

Las flores: Antes de su abertura completa, o cuando son todavía capullos (zarza), o por el contrario cuando la flor está completamente abierta (violeta).

Las hojas: En el momento de su pleno desarrollo, al momento de su pleno desarrollo, al principio de la formación de los botones de las flores; las mentas, cuando los tallos jóvenes no tienen más que hojas; las hojas de muérdago, a finales de otoño; las de arándano y zarza a finales de verano. Las de digital se recogen en su segundo año.

Las cortezas: Las especies resineras, durante el ascenso de la savia, al igual que las alburas (tilo, olmo); las de algunos arbustos, después de la caída de las hojas al final del periodo de vegetación (finales de otoño).

Los tallos: Se recogen cuando la planta está totalmente desarrollada, antes de la floración o a comienzos del invierno.

Las raíces y rizomas: Se recolectan a comienzos de la primavera o a finales de otoño. Las raíces de las plantas anuales se recogen al final del periodo de vegetación; las de las bianuales (bardana, angélica), en la época de reposo vegetativo a finales del primer año. La raíces de las plantas herbáceas vivaces pueden recolectarse en cualquier época del año,, mientras que las de las plantas leñosas (acónito, genciana, malva) se recogerán preferentemente durante el segundo o tercer año, antes de la lignificación.

Las yemas: A finales de invierno o a principio de primavera, en la época en que la savia asciende.

Las bayas: Antes de que maduren por completo.

Las semillas: Cuando están maduras.

 

TECNICAS DE FORMULACION

El formular correctamente una mezcla de plantas con fines terapéuticos, tiene por objeto potenciar la acción curativa de las mismas, pudiendo así, tratar la enfermedad de la forma más amplia y positiva.

Es imposible poder formular una correcta mezcla vegetal sin tener pleno conocimiento de la dolencia a tratar. El fitoterapeuta debe estar seguro de lo acertado del diagnóstico, conocer bien los síntomas de la enfermedad, y solo entonces elegir las plantas que, a su juicio, posean las propiedades más idóneas para obtener el mejor resultado en el tratamiento.Al hacer una mezcla, deberíamos escoger:

1º) El simple específico: Que sería la planta específica para la enfermedad a tratar. Entre un 50 al 60% del total de la fórmula.2º) Coadyuvantes: Componentes que refuerzan la acción delsimple específico. Entre un 30 a 40%.

3º) Complemento: Ayuda a regular el tratamiento. Puede ser un laxante si, además del problema principal, hay estreñimiento, o un tónico estomacal, una planta aromática,etc.Eso sí, sólo se preparará o recetará un mezcla, aunque sea de tan sólo dos componentes tan inocuos, como pueden serlo la manzanilla y el poleo, cuando tengamos la certeza de que el enfermo responderá a los efectos deseados.

Ante la duda, se recetarán plantas aisladas, cuyas propiedades se conozcan, dejando las fórmulas para cuando estemos plenamente seguros de que son el remedio idóneo.

 

TERAPEUTICA

La terapéutica comprende el estudio de todos los vegetales de que dispone el naturópata, para curar las enfermedades o aliviar al paciente en sus dolencias.

Debemos tener en cuenta que después de la ingesta de un remedio se puede producir, además de la acción curativa, modificaciones profundas en su organismo que dependerán de factores como el hábito, la acumulación y la hipersensibilidad.

De hábito hablamos y se nos viene a la memoria historias de la medicina grecorromana, donde era corriente que las personas poderosas con miedo a los envenenamientos, se prevenían tomando periódicamente sustancias tóxicas, hasta que el hábito les inmunizaba.

Cuando usamos el mismo remedio, poco a poco se modifican los efectos a la acción enérgica, excitante o sedante que resultaba después de las primeras tomas, y se convierte algo tan ineficaz como el más inerte de los placebos.

La acumulación tiene lugar cuando se mantiene la administración del medicamento siempre a la misma dosis, durante días consecutivos; el resultado es que la acción cada vez es más intensa. Un ejemplo puede ser la administración de la digital.

La hipersensibilidad corresponde a algo que los médicos siempre se han encontrado, a saber, pacientes que reaccionan de forma anormal a los medicamentos y dosis aparentemente inocuas. Las reacciones pueden ser de los más variados: alergias diversas, espasmos, trastornos nerviosos, diarreas, erupciones, etc. En estos casos se debe suprimir inmediatamente cualquier medicamento y tomar las debidas precauciones.

 

INCOMPATIBILIDADES

Se dice que las plantas son incompatibles cuando no pueden mezclarse por una o más circunstancias de las que indicamos a continuación:

Incompatibilidad física: No se debe mezclar un leño o corteza con hojas o flores, ya que mientras los primeros necesitan de una cocción para aprovechar terapéuticamente sus principios activos, las hojas y flores solo necesitan de una infusión.

Incompatibilidad terapéutica: Cuando las plantas tienen propiedades antagónicas no pueden mezclarse. No mezclaríamos una planta con propiedades laxantes con una que las tuviera astringentes, o un tónico con un sedante, o una expectorante con una que disminuye la secreción bronquial.

Incompatibilidad de ritmo: Se produce al mezclar dos o más plantas que tienen que ser administradas en distintos momentos; una antes de la comida y otra después; una por la mañana y otra por la tarde.



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