COLOR DEL IRIS


El color nos indica rasgos hereditarios y acusa el grado de impurezas e impregnación de morbo en la sangre y los tejidos. Las numerosas clases de color y contextura existentes, son extremadamente difíciles de describir de palabra, así como, representarlos gráficamente. Es necesario habituarse a ver el iris de personas sanas de diversas edades y estudiar minuciosamente los grados entre lo normal y lo anormal, entre los iris más o menos normales o anormales.

Como colores normales del iris consideraremos sólo dos: el azul celeste y el avellana (café).

En el color azul celeste, las células cromatóforas del estroma no son pigmentadas, pero adquieren sobre el fondo oscuro del epitelio una coloración azul celeste suave, brillante y uniforme, lo cual es debido a que dejando pasar la mayor parte del haz luminoso reflejan únicamente una porción de rayos de ondas cortas que azulean brillantemente.

En el color avellana, las células cromotóforas del estroma contienen un pigmento moreno que es el que comunica al iris su color avellana claro, uniforme y brillante. Estos dos colores del iris que hemos descrito, insistimos que deben ser brillantes.

Al diagnosticar los diferentes iris, encontraremos que es mucho más fácil ver las fibras individuales en un ojo azul que en uno avellana. El avellana parece tener un filamento junto a las fibras que hace difícil separarlo de la estructura de éstas. Lo blanco en el ojo avellana no es tan blanco como en el ojo azul, sino un poco más parduzco, pero aún así es más claro y se le puede distinguir del resto del iris.

Las variaciones a partir de lo normal de estos dos colores, avellana y azul, pueden considerarse como resultado de una intoxicación sistemática.

Muchos iris oscuros se aclaran, mediante proceso de purificación natural. Muchos ojos que han sido considerados avellana, cuando se les ve detenidamente con una lupa resulta que realmente son azules y que el color avellana es debido a un estado muy tóxico en que se encuentran.

Bajo procedimientos naturales, los ojos azules se vuelven más azules. Hay colores intermedios, tales como los ojos castaños o gris azules o verdes que muchos iridólogos consideran colores normales. Es muy difícil llegar a una conclusión. Existen libros de iridología que han tratado de establecer cuales son los colores fundamentales de los ojos .

He aquí una clasificación para tenerla como regla general: azul claro, azul blanquecino, gris blanquecino. El azul puede volverse grisáceo más oscuro. Un castaño claro se puede volver ámbar o castaño oscuro. Entre estos todavía los colores mixtos o intermedios. Un albino tiene el iris rosa pálido, debido a que no contiene pigmento ni en sus células cromatóforas del tejido conjuntivo del estroma, ni en la capa pigmentada posterior. La transparencia resultante hace visibles los vasos sanguíneos, cuyo reflejo comunica a su iris una apariencia rosácea delicadísima.

No se puede determinar que el color del iris sea signo de salud ni de enfermedad, pero si en su nitidez se encuentran los colores deslucidos, nos darán indicaciones muy valiosas para nuestro diagnóstico. Así cuando el color azul se torna oscuro y turbio, delata acidosis en el organismo; las tonalidades verdosas o amarillentas delatan afecciones de la vesícula o del hígado. Si el iris azul toma coloración grisácea es signo de anemia. Si es verde grisáceo denota afecciones pancreáticas.



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