La Medicina China concibe el cuerpo humano como recorrido
por una red de meridianos que enlazan las distintas vísceras
del organismo entre sí y que llevan a la superficie los llamados
"puntos de acupuntura". Así, actuando sobre dichos
puntos, bien con agujas o acupuntura, moxa o moxibustión, masaje
o digitopresión, etc. se consigue, entre otras cosas, tonificar
el organismo, fortalecer el sistema inmunitario y, por supuesto, equilibrar
el funcionamiento de los órganos internos.